En la primera audiencia del juicio, Bruno Vuirli Saragusti optó por guardar silencio 79
El imputado les manifestó a los jueces que declarará en el transcurso del debate. Concluida la audiencia, fue trasladado al Penal entre insultos, y custodiado por personal de seguridad, chaleco antibalas y casco.
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Este martes inició el juicio oral contra Bruno Vuirli Saragusti, quien ocupa el banquillo de los acusado por varios delitos de violencias contra mujeres, y por la instigación al suicidio de María José “Majo” Arias Gibert.
En la primera audiencia, que comenzó pasadas las 10 en la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación, el imputado optó por guardar silencio ante los jueces. Sin embargo, expresó que hará uso de su palabra en el transcurso del juicio.
El tribunal está integrado por los magistrados Silvio Martoccia, Luis Guillamondegui y Rodrigo Morabito, mientras que el Ministerio Público Fiscal está representado por el fiscal Ezequiel Walther. La querella es ejercida por la abogada Silvia Barrientos. La defensa está a cargo del abogado Luciano Rojas.
En la jornada de hoy se presentaron dos testigos: el médico de Policía Carlos Romero y la psiquiatra del Cuerpo Interdisciplinario Forense, Viviana Carina Alonso.
Por tratarse de delitos instancia privada, el debate se desarrolla a puertas cerradas y sin acceso a la prensa. Sin embargo, la abogada querellante Barrientos dialogó con los periodistas sobre lo ocurrido en la sala.
En líneas generales, mencionó que la psiquiatra Alonso se refirió sobre las condiciones de personalidad y de los rasgos psicopáticos del acusado. “Dio un testimonio detallado que habla a las claras de la personalidad manipuladora, egocéntrica y peligrosa de Vuirli Saragusti. Habló de los rasgos psicopáticos, de la poca empatía hacia el otro, de la falta de sentimiento hacia el otro, lo cual afectó a las víctimas”, indicó la abogada.
Una vez que concluyeron con sus testimonios, el tribunal pasó a un cuarto intermedio para mañana a las 9. Para la segunda jornada, están citados siete testigos, entre ellos médicos y allegados que conocían la relación entre el imputado y la víctima.
A la salida del juicio, Vurli Saragusti fue trasladado nuevamente al Servicio Penitenciario Provincial entre medio de insultos, esposado, y custodiado por personal de seguridad, chaleco antibalas y casco.
Integrantes de organizaciones feministas estuvieron presentes durante el transcurso del juicio para acompañar a la familia de "Majo" y de la demás víctimas.
El imputado está acusado por hurto, daños, abuso sexual simple, violación de domicilio, lesiones leves, amenazas simples, abuso sexual con acceso carnal, lesiones leves calificadas por haber mediado relación de pareja, dos hechos por coacción y por la instigación al suicidio.
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