Un policía imputado por la muerte de Pachao negó los hechos en su contra: "No entré a los calabozos porque esa no es mí función" 58

Se trata de Ramón Quevedo, quien declaró que no vio a Diego en la comisaría Séptima. Sin embargo, dijo que si lo hubiera observado que estaba en mal estado, lo hubiera ayudado. "Es imposible que me acusen de haber visto alguien sufriendo y no ayudarlo". Mañana se realizará una inspección ocular.
viernes, 19 de agosto de 2022 0:00

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Ramón Ariel Quevedo es uno de los seis policías imputados por la muerte de Diego Iván Pachao, quien falleció en el hospital San Juan Bautista tras ser trasladado en grave estado desde la comisaría Séptima, en marzo de 2012. Ayer, el médico Vera Ramírez, quien intervino en la autopsia, indicó que el joven ingresó al hospital "prácticamente en estado de coma".

 

Quevedo está imputado por "incumplimiento de los deberes de funcionario público". Según la investigación realizada por el Ministerio Público, habría omitido dolosamente dar aviso a personal médico y tenía la obligación de controlar el normal desenvolvimiento de la comisaría y el estado de los arrestados.

 

Al inicio de la octava jornada de juicio que se desarrolla en la Cámara Penal de Segunda Nominación, el imputado pidió prestar declaración, y aceptó las preguntas de las partes.

 

Principalmente, mencionó que la jurisdicción de la seccional es amplia y complicada, sumándole a ello la carencia del personal policial. “No me animo a evaluar la cantidad de policías que se necesitan para una comisaría, pero lo que si sé es que es el personal policial en esa seccional es escasa. Eso es real”.

 

El subcomisario Quevedo señaló que aquel día, el 11 de marzo del 2012, su función era de Superior de turno. Recordó que ese fin de semana había sido requerido para formar parte del operativo de seguridad por un partido en el estadio Bicentenario el cual era “muy importante y de mucha convocatoria”, y debido a su experiencia en eventos de esta dimensión, fue solicitado para colaborar y asesorar a los demás efectivos policiales. “Termina el partido y me voy a mí casa”, relató.

 

Respondiendo a las preguntas de las partes, mencionó que previo a dirigirse al estadio pasó por la comisaria y no vio a Pachao. “Ingresé a la guardia y a la oficina. No entré a los calabozos porque no es función mía”, expresó.

 

"Hasta el día de hoy no se qué artículo de esa ley incumplí (refiriéndose a la Ley del Personal Policial). Estoy siendo injustamente traído a proceso porque me acusan de violar el artículo 4 inciso F: “fiscalizar la detección de personas y/ o arrestados y, no es así”.

 

Tras su extendida declaración, que duró alrededor de dos horas, Quevedo pidió perdón por explayarse e indicó que “Esta oportunidad que tenemos para expresarnos es única. A los policías no nos dejan expresarnos, ni con la prensa”.

 

"No somos inhumanos, somos personas que tenemos empatía. Si veo a alguien sufrir obvio que lo voy a atender. Es imposible que me acusen de haber visto alguien sufriendo y no ayudarlo”, sostuvo. 

 

Mañana, inspección ocular en la Comisaría Séptima

 

A las 9 horas se realizará una inspección ocular en la sede de la Comisaría Séptima, ubicada en Parque América. 

La medida fue solicitada por el abogado defensor Pedro Vélez, la cual fue aceptada por el tribunal, integrado por los jueces Silvio Martoccia, Fabricio Gershani Quesada y Rodrigo Morabito.

Al lugar deben asistir los jueces, fiscales, abogados querellantes, defensores, y los imputados.

 

Últimos testimonios
 

El lunes está previsto que declare el neurólogo Ricardo Herrera, quien fue llamado en reiteradas veces a prestar declaración en calidad de testigo y hasta el momento no ha comparecido. Ante dicha ausencia, y teniendo en cuenta que su declaración es considerada como una de las más importantes, será llevado ante la justicia por la fuerza pública, en caso de no asistir por voluntad propia.

A las 10 horas está citado el neurólogo y diputado nacional Rubén Manzi, y con estos últimos testimonios se pasaría a la ronda de alegatos.

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